martes, 12 de noviembre de 2013
Ves recogiendo, y márchate por donde has venido.
Recoge y lárgate.
Recoge tus palabras enmascaradas de falsas promesas y llenas de egoísmo y márchate de mi vista. Olvida, lo que sea que ves, sientes o te atrae hacia aquí y dirige tu mirada hacia otro objetivo burdo y simplón con el que entretener tu mente manipuladora.
No te gires a ver mi reacción y sé breve, no me gustaría gastar más tiempo contigo, no vales la pena.
Viniste con una intención clara, y decidiste maquillarla con palabras dulces y miradas tiernas, y ahora esperas que yo sonría, y pretenda mostrar un conformismo que, siento decirte, no siento en lo absoluto. No siento porque dejé que las palabras volaran y fluyeran, y todo ha volado igual de rápido que arde un pañuelo ardiendo que seca mis lágrimas.
Lárgate y déjame sola, y por favor, NO RETROCEDAS. Solo vas a encontrar reproches de mi parte. No te mereces una sola de mis sonrisas. Porque de hecho ni si quiera las querías. Lo que tu quieres, hoy en día, se regala con mucha ligereza.
Ves recogiendo, por favor, y márchate por donde has venido.
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