Cuantas veces te ríes al día? Es más, cuantas carcajadas te regalas al día? No porque alargue la vida o mejore la salud, que también. Pero cuantas veces te concedes una risa que libere, que despeje y que haga que te evadas por completo?
Hazlo, y me atrevería a pedirte que lo marques como preferencia en tu lista de tareas diarias. Haz el mono, diviértete. Querido lector, si tienes un problema dedícale el tiempo y la importancia que merezca. No seré yo quién te diga que estés en el hospital haciendo el mongolito. Pero los días de cada día, sonríe, haz el favor. Aunque no tengas ganas, la recompensa, lo vale.
Haz reír al compañero, a tu madre, a tu marido y al imbécil de clase al que no soportas. Y cuando estés hasta las cejas del mundo y de la madre que lo parió mira este vídeo y ríete.
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